martes, 9 de diciembre de 2014

Verso en prosa.

Me traes más problemas que soluciones,
y eso que solucionas mis problemas solo
con rozarme.
Será que nos rozamos demasiado poco
o que tenemos demasiado roces.

¿En qué momento complicamos tanto esto? Nuestra historia la escriben los vencidos. Vencidos por un amor que aún no había aprendido a amar, vencidos por dos corazones no lo suficiente engrandecidos para abarcar la distancia que los separaba. Vencidos sobre todo por el aquí y el ahora, que no supimos convertir en nuestros y guardárnoslos para los instantes efímeros en los que estuviéramos a solas. Donde nuestro amor sea anacrónico, cuando al fin cuente nuestras crónicas. Donde nuestra historia no es historia, cuando la libertad no nos haga presas del destino y convierta cada posibilidad en una cadena. Búscame en ese aquí y ese ahora.
Es la jaula de la libertad, dulce condena, la que no nos deja ser libres.

Prosa en verso.

La diferencia es que
aunque tú digas que me quieres
y yo diga que no es amor,
yo estoy dispuesta a intentarlo.
Por encima de los kilómetros,
de las malas lenguas,
de los horarios en los que
no hay ni un minuto reservado para ambos,
del futuro que
amenaza con llevarnos por caminos distintos
e incluso de mis conflictos internos.
Y a ti,
solo te veo dispuesto a poner excusas.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Raa.

Mi plan era darte las felicidades a las doce justas pero claro, me puse a ver una película de Angelina Jolie y esa mujer me pierde, y se ha acabado y me he acordado seguramente mañana me maten cuando miren mi última visita pero merece la pena. Bueno, lo primero que espero por lo menos ir aunque sea a felicitarte en persona y que ojalá todos tus días fuesen especiales, de maneras distintas, porque en poco tiempo te has convertido en alguien muy importante para mí y te mereces mil sorpresas cada día, felicidades Becky, pásalo súper bien y no dejes que nada te joda el cumple muchas veces te preocupas por mí y en el momento a lo mejor no sé valorarlo y de cierta forma me moleste pero aprovecho también para darte las gracias y darte un consejo que te será muy útil mañana cuando salgáis, atenta eh, por ninguna razón pase lo que pase le pidas un cigarrillo a un viejo, que ni se te ocurra. Y en fin eso, que te quiero muchísimo, que cumplas muchos muchos más y que apesar de tu altura eres enorme.
Te quiero.
Y ya, ya paro de ser cursi hasta tu próximo cumple.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Quiéreme si te atreves.

Felicidad en estado puro, brutal, natural, volcánico, que gozada, era lo mejor del mundo... Mejor que la droga, mejor que la heroína, mejor que la coca, chutes, porros, hachís, rayas, petas, hierba, marihuana, cannabis, canutos, anfetas, tripis, ácidos, lsd, éxtasis... Mejor que la nocilla y los batidos de plátano... Mejor que la trilogía de George Lucas, que la serie completa de los Teleñecos, que el final de Milenium...  Mejor que los andares de Ally McBeal, Marylin, la Pitufina, Lara Croft, Naomi Campbell y el lunar de Cindy Crawford... Mejor que la libertad... Mejor que la vida...

lunes, 4 de agosto de 2014

04082014

Una vez leí en un libro, "no escribas nada que no quieras que nadie lea". Estoy a punto se ignorar este consejo. Bienvenido a mi alma y mi corazón, a mis mariposas y mis precipicios, bienvenido a mi desahogo. No tengo mucho más que decir, ya lo entenderás pasando las páginas, pero no lo hagas demasiado rápido, no vaya a ser que te cortes con el filo de la hoja o con algún pedacito de mi orgullo.

viernes, 25 de julio de 2014

Love and Oz.

El primer poema nació en el mismo instante en que la primera mujer que habitó este planeta sonrió. Y la primera balada fue compuesta por el hombre que perdió a aquella mujer...
Cuando un te quiero no es suficiente, cuando se secan las lágrimas y nuestra sonrisa se suicida, cuando no nos alcanzan las palabras y la mirada se vuelve dura es cuando viene al rescate de nuestra alma rota una balada.
Por eso he querido hacer una hucha de besos en forma de canciones. Un banco donde ingresar melancolías, donde hacer transferencias de nostalgias y despedidas.
Te hemos guardado una hucha de besos por si necesitas suelto para pagar el peaje que la vida nos cobra por intentar ser feliz.
Te guardo un beso, por si lo quieres.

jueves, 17 de julio de 2014

.

Lyra se sentó despacio, y Will se sentó junto a ella.
-Ay, Will, ¿qué podemos hacer? -exclamó Lyra-. Quiero vivir siempre contigo. Quiero besarte y acostarme a tu lado y despertarme junto a ti cada día de mi vida, hasta que muera, dentro de muchos, muchísimos años. No quiero tener un recuerdo, un mero recuerdo...
-Yo tampoco quiero conformarme con recuerdos -dijo Will-. Lo que yo deseo es tu pelo, tu boca, tus brazos, tus ojos y tus manos. No sabía que era capaz de amar tanto a una persona. ¡Oh, Lyra, ojalá esta noche no terminara nunca! ¡Ojalá pudiéramos quedarnos aquí para siempre, y que la Tierra cesara de girar, y todo el mundo se sumiera en un sueño!
-¡Todos excepto nosotros! ¡Y que tú y yo pudiéramos vivir aquí eternamente, amándonos!
-Te amaré siempre, pase lo que pase. Hasta que muera y después de que muera, y cuando consiga salir de la tierra de los muertos mis átomos vagarán para siempre, hasta que vuelva a encontrarte...
-Yo te esperaré, Will, cada momento de mi vida. Y cuando volvamos a encontrarnos nos abrazaremos con tal fuerza que nada ni nadie podrá separarnos. Cada átomo de mi ser y cada átomo del tuyo... Viviremos en los pájaros, las flores, las libélulas, los pinos, las nubes y en esas motas de luz que flotan en los rayos de sol... Y cuando utilicen nuestros átomos para crear una nueva vida tendrán que tomar dos, uno tuyo y otro mío, porque estaremos unidos para siempre...
Se tendieron en el suelo, tomados de la mano, y contemplaron en firmamento.
-¿Recuerdas cuando entraste por primera vez en aquel café de Cittàgazze y nunca habías visto a un daimonion? -susurró Lyra.
-No sabía lo que era eso. Pero me gustaste en cuanto te vi, por lo valiente que eras.
-No, tú me gustaste antes que yo a ti.
-¡No es verdad! ¡Te peleaste conmigo!
-Bueno, sí -reconoció Lyra-, pero tú me atacaste.
-¡Mentira! Tú saliste como una furia y me atacaste a mí.
-Sí, pero me detuve enseguida.
-No hay peros que valgan -replicó Will con tono burlón.
Will notó que Lyra temblaba, y unos instantes después sintió que los delicados huesos de su espalda se movían de forma compulsiva y la oyó llorar quedamente. Will acarició su cálido pelo y sus tiernos hombros y la besó en la cara una y otra vez, hasta que por fin Lyra suspiró con un estremecimiento y se calmó.